Soy enfermero, con experiencia de más de diez años trabajando en planta de pediatría. He acompañado de cerca cientos de veces las mismas dudas que seguramente os traen hasta aquí: fiebres a media noche que asustan más de lo que deberían, golpes que parecen graves y no lo son, primeras tomas de alimentos vividas con más ansiedad de la necesaria. He creado esta web para acompañar a las familias desde el embarazo hasta los 14 años con información clínica clara y sin alarmismo.
No escribo esto solo desde el otro lado de la bata blanca. Tengo sobrinos y familia cercana a los que he acompañado en muchas de estas mismas etapas, y sé bien lo distinto que se vive una fiebre, una caída o una primera papilla cuando el niño es tuyo y no el de la habitación de al lado. Esa mezcla —criterio clínico y cercanía real— es la que intento que se note en cada artículo.
Por qué "sin alarmismo"
Internet está lleno de información sobre crianza, y buena parte de ella genera más miedo del que resuelve. La idea de esta web no es eliminar la preocupación de golpe —sería poco realista prometerlo— sino algo más modesto y más útil: se intenta cuidar desde la información. Cuanto mejor entendéis lo que le pasa a vuestro hijo en cada momento, menos espacio le dejáis a la angustia y más criterio tenéis para saber cuándo de verdad hay que preocuparse.
Cómo se escribe cada artículo
- Cada tema pasa por el filtro de lo que he visto funcionar, y no funcionar, en la práctica clínica real, no solo por lo que dice una guía en abstracto.
- Se distingue siempre lo urgente de lo normal, en lugar de tratar cualquier síntoma como una emergencia.
- El contenido se organiza por etapa, para que recibáis solo la información que os toca vivir ahora, sin adelantar preocupaciones de etapas que aún no os tocan.
- Se actualiza cuando cambian las recomendaciones oficiales, y se señala cuándo un tema depende de la comunidad autónoma o del caso concreto de vuestro hijo.
Todo el contenido de esta web tiene un objetivo informativo y está pensado para acompañar, no para sustituir la valoración individual de vuestro pediatra o enfermera de pediatría, que es quien conoce el caso concreto de vuestro hijo.