Dudas de cada día · Emergencias

Caídas y golpes en la cabeza: cuándo es solo un susto y cuándo hay que ir a urgencias

Escrito desde la experiencia en planta de pediatría · Lectura: 7 min

Un golpe en la cabeza es de los sustos más habituales de la crianza: casi todos los niños se dan alguno importante antes de los 5 años. La inmensa mayoría no tiene consecuencias, pero conviene saber qué vigilar para actuar a tiempo en el pequeño número de casos que sí lo requieren.

Qué hacer inmediatamente después de la caída

  1. Mantened la calma y acercaos al niño sin gritar ni moverlo bruscamente, sobre todo si la caída ha sido desde cierta altura.
  2. Comprobad que está consciente, que os mira y que reacciona con normalidad a vuestra voz.
  3. Si hay un chichón o hinchazón, aplicad frío envuelto en un paño (nunca hielo directo sobre la piel) durante 10-15 minutos.
  4. Consolad al niño con normalidad; el llanto inmediato tras el golpe es buena señal, indica que está reactivo.
  5. Anotad mentalmente la hora, la altura aproximada de la caída y la superficie sobre la que ha caído: son datos útiles si más tarde hace falta consultar.
  6. No deis de comer ni de beber grandes cantidades justo después, por si hay somnolencia o vómitos en la siguiente media hora.

Señales de alarma que requieren ir a urgencias ya

Acudid a urgencias sin esperar si aparece cualquiera de estas señales:

Señales a vigilar en las horas siguientes (24-48 horas)

Aunque el golpe parezca leve al principio, conviene estar atentos durante las siguientes 24-48 horas a:

No hace falta impedir que el niño duerma tras el golpe, siempre que no haya señales de alarma inmediatas: podéis dejarlo dormir con normalidad y comprobar cada 2-3 horas durante la primera noche que responde bien al despertarlo brevemente (que abre los ojos, os reconoce y vuelve a dormirse).

Diferencias según la edad: bebé vs niño mayor

Bebés, especialmente menores de 12 meses: el umbral de precaución es más bajo. No pueden contaros si les duele la cabeza o ven borroso, así que hay que fijarse más en su comportamiento: cómo comen, cómo se les consuela, si están más apagados de lo normal. Además, su cráneo es más fino y flexible, por lo que caídas que en un niño mayor no preocuparían pueden merecer valoración médica en un bebé, sobre todo en menores de 3 meses o tras caídas desde superficies altas (cambiador, sofá, escaleras).

Niños mayores: pueden describir síntomas como dolor de cabeza, mareo o visión doble, lo que facilita mucho la valoración. Aun así, se aplican las mismas señales de alarma, y su propio relato de cómo se encuentran es un dato muy valioso que no hay que restar importancia solo porque "parezca que exagera".

Qué no hacer


Este artículo tiene un objetivo informativo y no sustituye la valoración individual de vuestro pediatra o de un servicio de urgencias. Ante cualquier duda tras un golpe en la cabeza, especialmente en bebés o tras caídas desde altura, es preferible pecar de prudentes y consultar.

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