Este es uno de esos artículos que esperas no necesitar nunca, pero que conviene haber leído antes de que haga falta. No sustituye un curso presencial de primeros auxilios (te lo recomendamos igualmente), pero te da la secuencia clara para actuar en los primeros segundos.
Primero, lo más importante: distingue arcada de atragantamiento real
Ya lo vimos en el artículo de alimentación complementaria, pero merece repetirse porque es la clave de todo:
- Arcada (obstrucción parcial, vía aérea no bloqueada): el bebé o niño tose con fuerza, puede llorar, hace ruido, se pone rojo. No intervengas salvo para animarle a toser. Toser es el mecanismo más eficaz que tiene el cuerpo para expulsar el objeto.
- Atragantamiento real (obstrucción total): no hay tos, no hay llanto, no hay voz, puede llevarse las manos al cuello, y empieza a ponerse morado. Aquí sí hay que actuar de inmediato.
Si tienes dudas sobre cuál de las dos situaciones es, y el niño sigue tosiendo y respirando, espera y observa de cerca. Si deja de toser o de hacer ruido, actúa.
Antes de nada: pide ayuda
En cuanto identifiques un atragantamiento real, si hay alguien más contigo, que llame al 112 mientras tú actúas. Si estás solo, en general se realizan las maniobras durante un primer minuto antes de llamar, salvo que tengas el teléfono en manos libres y puedas hacer ambas cosas a la vez.
Bebés menores de 1 año
En bebés no se hace el Heimlich (compresiones abdominales), por riesgo de dañar órganos internos. La secuencia es:
- Coloca al bebé boca abajo sobre tu antebrazo, sujetando su mandíbula con la mano (sin presionar el cuello), con la cabeza más baja que el tronco.
- Da 5 golpes secos entre los omóplatos con el talón de la otra mano.
- Si no expulsa el objeto, gira al bebé boca arriba sobre tu otro antebrazo, cabeza baja, y da 5 compresiones torácicas en el centro del pecho (mismo punto que en la reanimación cardiopulmonar), con dos dedos.
- Alterna 5 golpes en la espalda y 5 compresiones torácicas hasta que el objeto salga o el bebé pierda la consciencia.
- Si pierde la consciencia, inicia reanimación cardiopulmonar básica y pide ayuda si aún no lo has hecho.
Niños mayores de 1 año
Aquí sí se aplica la maniobra de Heimlich, adaptada a su tamaño:
- Ponte detrás del niño, rodéalo con los brazos a la altura del abdomen.
- Cierra un puño y colócalo entre el ombligo y el esternón.
- Sujeta el puño con la otra mano y da compresiones firmes hacia adentro y hacia arriba, como si quisieras levantarlo del suelo.
- Repite hasta que expulse el objeto o pierda la consciencia.
- Si pierde la consciencia, túmbalo en el suelo e inicia reanimación cardiopulmonar.
Con niños muy pequeños que aún no llegan a rodearse bien de pie, se puede hacer la misma maniobra con el niño sentado en tu regazo.
Adolescentes
La maniobra es la misma que en adultos: Heimlich de pie, igual que en niños mayores, adaptando la fuerza a su tamaño corporal.
Si el niño está inconsciente desde el principio
No hagas las maniobras de arriba. Túmbalo boca arriba en una superficie firme, comprueba si respira, y si no lo hace con normalidad, empieza reanimación cardiopulmonar y llama al 112 de inmediato. Antes de cada serie de compresiones, si ves el objeto en la boca y es accesible, puedes retirarlo con cuidado, pero nunca hagas un barrido a ciegas con el dedo: puede empujar el objeto más adentro.
Prevención: lo que de verdad reduce el riesgo
- Trocea alimentos redondos y duros (uvas, tomates cherry, salchichas) en cuartos, no en rodajas.
- Frutos secos siempre molidos o en crema hasta los 4-5 años.
- Evita palomitas, caramelos duros y chicles en menores de 4 años.
- Que el niño coma sentado, sin correr ni jugar, y sin adultos distraídos con el móvil mientras tanto.
- Ojo con piezas pequeñas de juguetes: si cabe dentro de un rollo de papel higiénico, es tamaño de riesgo.
Después de un episodio
Aunque el objeto salga y el niño respire con normalidad, si ha habido una obstrucción total, es recomendable que lo valore un profesional sanitario, sobre todo si ha habido pérdida de consciencia o tos persistente después. En bebés muy pequeños, ante la duda, siempre es mejor consultar.
Este artículo describe maniobras de primeros auxilios con fines informativos. Recomendamos encarecidamente hacer un curso presencial de primeros auxilios pediátricos, donde se practica con maniquíes y se corrige la técnica en tiempo real. Ante una emergencia real, actúa y llama al 112; no pierdas tiempo buscando esta guía en ese momento.